Hay muchas formas de expresar el amor a los hijos, pero una muy importante es la palabra.
La palabra como vehículo del amor. La palabra como soporte, como acompañamiento y contención a la hora de crecer.
En esta historia diferentes padres despiden a sus hijos que marchan hacia el colegio. Unos les sobreprotegen, otros les exigen demasiado, otros no les dan ni una palabra porque piensan que ya les dieron de todo.
Pero hay un papá que dice palabras especiales, mágicas.
Finalmente se descubre que el papá de la protagonista le desea a su hija, sencillamente, que tenga un día feliz.
De este modo la convierte en una niña serena, segura de sí misma, confiada, dispuesta a enfrentar la adversidad y a ayudar a los demás "a que lo malo no parezca tan malo".
Una niña que no teme salir al mundo, que lo hace con alegría, con esperanza, con naturalidad.
Este cuento habla de cuán mágicas pueden ser las palabras.
DURACIÓN: 52 minutos
PÚBLICO: Familiar
EN CAMPAÑA ESCOLAR: Niños y niñas de 4 a 8 años |